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El análisis de un sondeo de hielo en Groenlandia ha revelado un notable incremento de yodo en la atmósfera como consecuencia del aumento de ozono troposférico de origen antropogénico y el deshielo del Ártico. El estudio liderado por el CSIC reconstruye los flujos atmosféricos de este elemento desde el inicio de la Revolución Industrial.

Un estudio liderado por investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en un sondeo de hielo (sondeo ReCAP) perforado en la península de Renland, una zona costera de Groenlandia oriental, ha permitido reconstruir el contenido en yodo en la atmósfera desde el año 1760. Los análisis geoquímicos llevados a cabo en el hielo, así como los resultados de un modelo de última generación de química de la atmósfera desarrollado en el centro nacional de ciencias atmosféricas (NCAR) estadounidense muestran que el yodo permaneció relativamente estable en la atmósfera desde el siglo 18 hasta la mitad del siglo 20. El incremento de ozono troposférico desde el inicio de la “Gran Aceleración” en la década de los 50, así como la mayor actividad biológica en el Océano Árctico ligada a la rápida disminución de la superficie y espesor de hielo marino debido al actual calentamiento global, explican el rápido incremento de yodo en la atmósfera durante las últimas décadas, que ha llegado a triplicar su concentración en el hielo y en la atmósfera desde 1950. Estos altos niveles de yodo en la atmósfera presenta importantes implicaciones climáticas ya que este halógeno promueve la formación de aerosoles, altera el forzamiento radiativo en la atmósfera y afecta a las cantidades de ozono troposférico, pudiendo reducir la capacidad oxidativa de la atmósfera.

Los resultados se han publicado en la revista Nature Communications:

Cuevas, C.A., Maffezzoli, N., Corella, J.P., Spolar, A., Vallelonga, P., Kjæ, H., Simonsen, M., Winstrup, M., Vinther, B., Horvat, C., Fernandez, R.P., Kinnison, D., LamarqueJ-F., Barbante. C., Saiz-Lopez, A. Rapid increase in atmospheric iodine levels in the North Atlantic since the mid-20th century. Nature Communications. 9, 1452 (2018). DOI: 10.1038/s41467-018-03756-1